Una de las características de la música en el encuadre terapéutico en el ámbito de la discapacidad es que es accesible para todos los participantes difuminandose, aún con mayor intensidad, la linea entre capacidad y discapacidad. En musicoterapia todos somos capaces, lo que la convierte en una herramienta útil para lograr diferentes objetivos, eliminando barreras y subrayando potenciales.

 
Se puede trabajar, entre otras cosas el fortalecimiento muscular, equilibrio, coordinación, lateralidad, movimiento, la activación y relajación, ayudar a mejorar la autoestima, autoimagen y autoidentificación además de disminuir   la  depresión y ansiedad, incluso manifestaciones conductuales inapropiadas.

 Musicoterapia grupal:

Son sesiones enfocadas al grupo para potenciar entre otros aspectos de socialización, diferenciación, sentimientos de pertenencia a un grupo así como aspectos intrapersonales y psicomotrices.
 

Musicoterapia individual:


La ventaja fundamental de la musicoterapia individual frente a las sesiones grupales radica en el enfoque individualizado permitiendo realizar una intervención dedicada a la persona atendiendo a necesidades específicas.

 Musicoterapia familiar y multifamiliar:


El elemento multifamiliar ofrece un espacio donde experimentar en un medio diferente en el que comunicar y expresar tanto entre los miembros de una misma familia como entre miembros de diferentes familias con los que se puedan sentir identificados. Cuando en la familia hay un miembro con alguna dificultad asociada a una discapacidad la  intervención en musicoterapia facilita ciertas dificultades o limitaciones en  un espacio especial y diferente donde poder compartir y experimentar desde un elemento lúdico ademas de terapéutico. Se potencia un espacio agradable y envolvente dirigido a obtener resultados terapéuticos específicos tales como: compartir un espacio entre familiares, comunicación, compartir impresiones experimentar diferentes formas de junto con otras familias con dificultades y características similares...

Además, el hecho de compartir un espacio con otras familias que viven parecidas puede ayudar a situaciones la manera en que se viven las problemáticas individuales, pudiendo ser mas conscientes sobre las necesidades individuales de cada miembro de grupo y descubriendo otras maneras de gestionar situaciones. Según Woodward (2004) tanto los miembros con necesidades especiales como los familiares se ven beneficiados de trabajar juntos en las sesiones. Cuando en las sesiones de musicoterapia participa el conjunto familiar las relaciones pueden ampliarse y se pueden desarrollar habilidades que perduren en el tiempo fuera del contexto terapéutico.

 

 

Objetivos

Los objetivos específicos de la intervención pueden variar en función de las necesidades individuales y grupales pero podríamos citar a grandes rasgos los siguientes:

- Permitir la interacción y la comunicación tanto a nivel verbal como no-verbal.
- Experimentar con sus propias maneras de comunicarse.
- Desarrollar el uso de la propia voz
- Desarrollar habilidades sociales
- Aprender a relacionarse con otros
- Experimentar y estimular la interacción y expresión
- Estimular la psicomotricidad
- Ganar autoconfianza frente a los familiares.
- Proveer una experiencia agradable para compartir con las respectivas familias
- Dar una oportunidad para experimentar una interacción no verbal diferente con sus familiares.
- Aprender mediante la observación y discusión diferentes maneras de relacionarse.
- Conocer otras facetas de los miembros de la familia